Techos verdes para reducir el calentamiento global

28/07/2015

Techos verdes para reducir el calentamiento global

El calentamiento global es un grave problema que afecta a nuestro planeta desde hace tiempo. Este fenómeno tiene lugar a causa de la retención excesiva de gases de efecto invernadero en la atmósfera, y afecta por igual tanto al planeta como a sus habitantes. Sus consecuencias más visibles son diversas: se derriten los polos, sube el nivel del mar, aumenta el riesgo de incendios e inundaciones, se secan los bosques y aumentan las temperaturas. El calentamiento global, por desgracia, está provocado en gran medida por la acción humana, y uno de los principales motivos que lo causa es la emisión descontrolada de dióxido de carbono a la atmósfera. Aunque los efectos del calentamiento global se perciben a largo plazo, es importante saber cómo se manifiesta este proceso en una ciudad. En primer lugar, las zonas más desarrolladas se convierten poco a poco en lo que se llama “islas de calor”. El asfalto de una ciudad ayuda a retener calor a lo largo del día y, durante la noche, se conserva. Además, el cambio climático no afecta sólo a las temperaturas de las zonas urbanas, sino también al ciclo de precipitaciones. Esto no ocurre del mismo modo en zonas rurales o menos edificadas. Hay ciudades que, conscientes del riesgo que supone el calentamiento global, han tomado medidas para ser sostenibles y ecológicas. Por ejemplo, la ciudad de Chicago ha emprendido una renovación general de su infraestructura invirtiendo en la creación de zonas verdes allí donde sea posible, y conseguir de esta manera reducir la temperatura ambiental. Según estudios encargados por la ciudad, la temperatura media anual se ha visto incrementada entre 2 y 3 grados desde 1945, por lo que la aplicación de medidas como ésta supone un beneficio para la sociedad a corto y largo plazo. Actualmente Chicago dispone de 359 techos verdes, uno de los cuales corresponde al Ayuntamiento. Desplegados a lo largo de 23.000m2, más de 100 especies autóctonas cubren la superficie de la azotea: algunas áreas incluso se han levantado hasta 45 cm del suelo para poder plantar árboles y arbustos. La previsión es que si todos los techos de Chicago fueran verdes, la ciudad podría ahorrar hasta 100$ millones al año en energía. La vegetación de los techos verdes absorbe el calor y evapora el agua, conservando aire y edificios fríos. Además, también ayudan a prevenir inundaciones en caso de precipitaciones abundantes. En España hay algunos edificios que también están adoptando la medida de los techos verdes, promoviendo el ecologismo y la protección del medioambiente. Son ejemplo de ello el complejo de oficinas en alquiler TGA, en Barcelona, y el edificio de oficinas en alquiler Castellana 43, en Madrid. TGA es un complejo de oficinas en alquiler situado entre las calles Travessera de Gràcia y Amigó, cerca de la avenida Diagonal y de Francesc Macià, y está formado por 2 edificios, Travessera de Gràcia 11 y Amigó 11. El ahorro energético conseguido en estas oficinas se debe a la tecnología avanzada implementada en su reestructuración. La planta superior también dispone de un jardín que contribuye a reducir la temperatura ambiental. Tanto el complejo de oficinas TGA como el edificio Castellana 43 cuentan con la certificación LEED GOLD por sus características favorables al medioambiente. Aunque el calentamiento global requiere de la acción de todos, medidas como estas ayudan a combatirlo y proteger el medioambiente. Además, se ofrece a las grandes ciudades un espacio donde conviven sostenibilidad y funcionalidad. Imagen destacada | GarberDC

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